Creadores piden más apoyo
Posted in Patentes, Política on August 25th, 2006 by Alexis Ibarra – 2 CommentsUna versión reducida de este texto apareció en El Mercurio. Acá la nota extensa apoyada con apuntes. También participó en el reporteó Gabriel Esteffan.
Los inventores se quejan de que en Chile no se potencia el talento creativo individual.
“No hay instrumentos de fomento para personas”, dice José Alberto Ochoa, líder de los inventores de Chile.
Se quejan de que los fondos de innovación y desarrollo de Corfo no están hechos para ellos. “Cuando uno presenta un invento, te piden cómo llevarlo a la práctica, cuántos empleos vas a dar. En otros países existe un plan de desarrollo de la innovación y otro distinto para llevarlo a la práctica”, dice Gabriela Paiva, vicepresidenta de la Corporación.
Thierry de Saint Pierre, subdirector del Área de Innovación Empresarial de Innova Chile de CORFO, dice que los fondos de innovación no están cerrados a nadie. Pueden participar personas naturales con iniciación de actividades. Eso sí, advierte, hay que presentar algo más que una idea.
Innova financia proyectos con hasta $400 millones. Evalúan para su aprobación el grado de innovación, el plan de negocio y su impacto económico, el modelo de comercialización, y las capacidades técnicas y de gestión de la entidad proponente.
“Si alguien no tiene la capacidad técnica, nosotros propiciamos la asociatividad”, dice de Saint Pierre.
Una buena idea puede dar paso a una innovación. Sin protección, esa innovación es como agua entre los dedos: cualquiera toma el adelanto, lo copia y lucra de él sin beneficios para su creador o el país. De ahí la importancia de patentar.
“Al solicitar una patente, pasan unos 3 ó 4 años en quedar registrada. Por eso, muchas personas no patentan sus inventos. Pero desde el momento de la solicitud, la innovación queda protegida”, dice Diego Ponce, encargado de comunicaciones del Departamento de Protección Industrial, entidad que recibe y gestiona las patentes en Chile.
Pero los inventores se quejan de que el proceso chileno es lento y engorroso. Rafael Vidal, inventor de un filtro de partículas para vehículos e industrias, ha patentado en 27 países. Dice que el gran problema del sistema chileno es “que parten no creyéndote que lo tuyo es un invento”.
La mayor demora —dicen los inventores— se produce porque el modelo chileno viene de la escuela europea que usa el modelo ex-ante; es decir, comprueban en todas las fuentes posibles que dicho invento ya no esté patentado antes.
Buena noticia. A mediados de año, Corfo lanzó una línea de financiamiento al patentamiento, según Francisco Meneses, subdirector del Área de Difusión y Transferencia Tecnológica de Innova Chile de CORFO. Financian hasta el 80% de los costos de patentes en Chile y el extranjero por un monto máximo de $50 millones.
En estos momentos están abiertas las inscripciones para que Entidades Asesoras de Propiedad Intelectual (EAPI) se inscriban. Hasta junio lo habían hecho dos universidades y dos estudios de abogados. El inventor deberá acercarse a ellas y pagar $200 mil para que la EAPI lo asesore y, en conjunto, preparen un proyecto de patentamiento que es presentado a Innova Chile. La EAPI se encarga de buscar si existe un invento similar en los países donde quieren patentar y de ver la factibilidad de la patente.
Un comité aprueba o rechaza la solicitud y se entregan los recursos parcializadamente en un plazo que no puede superar los cinco años.