En el número correspondiente a esta quincena, la revista Capital entrevista a cinco personajes provenientes del mundo de los negocios, economía, derecho y arquitectura para que den su visión acerca de las maneras en que chile podría mejorar el rendimiento de sus políticas públicas. dos de ellos resultan particularmente atractivos para lo que Chilebeta explora.
Alfonso Gómez, decano de la Facultad de negocios de la U. Adolfo Ibáñez pone de relieve el hecho que el fracaso no debe ser un estigma social, pues se sabe que de cada diez ideas es probable que solo dos funcionen. “Tenemos que ser capaces de generar en los colegios un ambiente (…) que premie la creatividad. Tenemos que instar a tomar riesgos responsables. Tenemos que mirar los desafíos como algo interesante, inteligente y deseable”, destaca.
Continúa la nota apuntando a la desconfianza de Gómez a los recursos derivados del royaltie, pues la riqueza del país no puede seguir dependiendo de recursos naturales “el país necesita generar un caldo de cultivo donde florezca la econoía de la innovación, ingresos que (…) deben provenir de nuestra capacidad productiva con generar valor agregado”. Para ello es fundamental, crear condiciones para el igreso y salida al mundo empresarial. esto a través de la entrega d efacilidades para la creación de empresas, así como de la salida de estos al momento de fracasar.
Oscar Landerretche Moreno, profesor del Depto. de Economía de la U. de Chile y doctor en Economía del MIT, señalaba que la discusión política en Chile se ha vuelto “aburrida”, por la falta de apuestas. Apunta que las medidas que se han tomado en cuanto a emprendimiento e innovación no son eficientes. “tomarlas en serio implicaría subsidiar la investigación científica con mayor fuerza, identificar sectores estratégicos, jugarnos en algunas direcciones”. A partir de ello reflexiona en que si la tasa de crecimiento que se ha estancado puede ser por la falta de riesgo en las decisiones. “¿No nos enseñan los mercados que para obtener tasas de crecimiento altas hay que tomar riesgo? Creemos que tenemos el derecho de crecer fuerte sin apostar nada. me parece que este no es el modo en que funciona el mundo”.
Estos comentarios se unen a un reclamo unánime del mundo científico que vengo escuchando desde hace ya cerca de siete años, y que señalan que sin fondos de riesgo para investigación, las posibilidades de crecer para las empresas son escasos o casi inexistentes, haciendo que sus emprendimientos sumen más y más dificultades.