La foto pertenece a Christian R. Jarry y está disponible en Flickr.
La Fundación para la Innovación Agraria (FIA) aprobó tres nuevos consorcios para desarrollar investigación aplicada con fondos del royalty y de los privados por cerca de $ 8 mil millones: el de los ovinos, el apícola y el de la papa (ya existen el lácteo y el frutícola).
Estos “consorcios tecnológicos sectoriales” son la nueva modalidad en que se está enfrentando la investigación y desarrollo en la agricultura chilena, una fórmula que ya aplican países como Australia o Nueva Zelandia.
Sin embargo, no se trata de un camino fácil:
Pero no es llegar y formar un consorcio. Para hacerlo los distintos integrantes de una cadena deben identificar un problema que los afecte a todos y unirse para desarrollar un proyecto que permita solucionarlo. Además, deben estar dispuestos a invertir, aunque con la garantía de que el Estado les aportará el equivalente a lo que ellos pongan. También estar dispuestos a que ese consorcio tenga su personalidad jurídica, y con fines de lucro; es decir, que tras los cinco años de inversión genere sus propios recursos. Eso implica mejorar la competitividad y tener una fuente de ingresos para financiarla.
Además:
No siempre resulta sencillo poner de acuerdo a actores que pueden ser antagónicos - como productores e industria, en algunos rubros- o incluso competidores. Porque lo que para la industria puede ser importante, no lo es necesariamente para los productores. O porque la innovación en que se está pensando no implica una mejora real de la competitividad.
Los consorcios lácteo y frutícola ya están trabajando en temas como la implementación de un programa de investigación para el desarrollo de variedades nuevas; o en mejorar la competitividad y sustentabilidad lechera, a través de gestión predial, cambios en sistemas y fórmulas de alimentación.
Los tres nuevos ya están dando los primeros pasos, que son contratar estudios de mercado para determinar las tendencias de cada uno de los rubros y de esa forma que la investigación se oriente efectivamente hacia el futuro.
También está por verse que pasará con otras área como la carne y el trigo, que hasta ahora no están dentro de los consorcios establecidos y no podrán estarlo al menos hasta el próximo llamado, que será en 2009.
Fuente: El Mercurio.