El subutilizado subsidio de Corfo a las patentes
Hay una muy buena nota en la última Revista del Campo de El Mercurio sobre las patentes en el mundo agropecuario. Normalmente se escucha como excusa en el mundo académico y privado lo caro que resulta este proceso porque no sirve mucho patentar en Chile, ya que lo importante es hacerlo en mercados desarrollados donde las innovaciones tienen mayor impacto.
El dato que me sorprende es el escaso uso que se la ha dado a una línea de financiamiento para subsidiar el patentamiento, creada en agosto de este año por Corfo. Este subsidio puede llegar hasta 50 milllones de pesos del costo total, lo que según la nota alcanza al 80% de las inscripciones en los países relevantes además de Chile.
Y a pesar que originalmente se pensaba destinar 500 millones de pesos a esta iniciativa, hasta ahora sólo “han llegado 3 proyectos este año”, reconoce Francisco Meneses, subdirector de Transferencia Tecnológica de Innova Chile.
Más información:
Nadie usa financiamiento a las patentes en Chile
Corfo tiene la plata, nadie pesca. Este año solo 3 proyectos se han presentado.
Guaiquil:
Leí ese artículo. Claro que es subutilizado debido a que esas “EAPI” están conformadas por gente que poco o nada sabe del funcionamiento interno del laboratorio de ciencia. Además, ningún currículo universitario en biología y biotecnología trata el tema de la propiedad intelectual, o la transferencia tecnológica. También existe el error que eso es cosa de abogados…y es mentira… cualquier persona común y corriente puede gestionar su propiedad intelectual con un poco de formación. Lo que pasa es que la línea burocrática lamentablemente generó un instrumento que permite gastar ese dinero y diluirlo en equipos multidisciplinarios que pocas veces llegan a un resultado. En EEUU un abogado experto en PI cobra $200 dólares y te vas tranquilo para tu casa que en una semana te tendrá un número determinado de reivindicaciones para tal o cual invento… (acá en Chile. ni soñar…) Tampoco los científicos tienen incentivos para patentar ya que el Estado de derecho se complica con el tema de los fondos estatales para la investigación. A pesar que Chile tiene las capacidades para generar su propia acta Bayh-Dole y así, las universidades se quedarían con las patentes generadas de fondos públicos. (como en EEUU). También debemos exigir que las universidades queden liberadas del pago de aranceles por inscribir una patente en el PDI. Los pagos a los peritos, los derechos de inscripción e incluso las publicaciones a los diarios oficiales deberían correr por cuenta de un estado comprometido con la innovación y no generar un instrumento en donde una parte de esas platas el estado se los reembolsa nuevamente… mmmmmm estoy escribiendo algo respecto de eso…