Dificultades a la hora de emprender

Alfredo de Ioannes es uno de los primeros científicos chilenos que creyó en la posibilidad de hacer desarrollo de productos y servicios a través de la biotecnología, y para ello fundó su propia empresa en 1995, dando el temido paso entre la academia y el sector privado. En esta década ha experimentado todos los problemas de un investigador que va a la caza de nuevos descubrimientos, pero a ellos ha debido sumarle los de cualquier emprendedor, lidiar con los bancos, con los créditos, con los servicios públicos, todo para hacer realidad su sueño de crear innovación a partir de la ciencia.

Su empresa produce diferentes compuestos, entre los que destaca su producto estrella, la hemocianina, proteína usada por investigadores como insumo para producir anticuerpos en animales de experimentación, patentada como Blue Carrier y que es comercializada en el mercado norteamericano, gracias a su inclusión en los catálogos de Pierce Chemical Company y Santa Cruz Biotechnology.

Además es presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Biotecnología (Asembio), cargo dese el que ha podido empujar el carro biotecnológico desde una posición distinta a la del académico y del empresario, ya que las autoridades han empezado a usar el puente que les ofrece Asembio para comunicarse directamente con los emprendedores.

- ¿Cómo siente que ha cambiado el panorama de la biotecnología nacional en los últimos diez años?
El panorama ha cambiado radicalmente. En este decenio hemos sido testigos de un proceso que es el típico dentro del desarrollo de la Biotecnología, donde la generación de empresas es parte fundamental, ya sea originadas desde grupos universitarios que han recibido financiamiento procedente del Gobierno, en nuestro caso de Fondecyt (Fondo de Desarrollo para la Ciencia y Tecnología) o del FONDEF (Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico), y eso hace, migrar a algunos académicos hacia el sector productivo. Se trata de un proceso natural que ha ocurrido en todas partes donde ha crecido esta disciplina.

- ¿Este proceso ha sido más lento en Chile?
Empezó más tarde y a eso sumemos las características propias del país. 

- ¿Pero por qué cree que es más lento?, ¿Por falta de iniciativa de los creadores de empresas?
Lento, porque en nuestro país es muy difícil emprender. Si alguien hiciera una lista de todos los tramites necesarios para crear una empresa y de todas las dificultades que va a enfrentar, probablemente no lo haría. Pero como somos desordenados y poco planificados, uno se lanza, con el mismo entusiasmo con que se dice: «me voy a casar», pero si supiera de antemano todo lo que esto acarrea, lo pensaría un poco más.
Yo diría que actualmente existen más problemas que cuando yo partí en 1982. En ese tiempo había menos coordinación de parte de los organismos burocráticos, entonces uno iba a Impuestos Internos, se registraba y se acababa el tema. Ahora te piden muchos más papeles, y eso lo vuelve un proceso engorroso y lento. 

- ¿Esto exclusivo de una empresa de tecnología o es válido para cualquiera?
En general se vuelve un factor adicional, por ejemplo, a nadie le solicitan informes de niveles contaminantes si pone un almacén, pero a nosotros si. Entonces el SESMA (Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente) y con una serie de otros organismos te piden más antecedentes, y esos son más papeles. A esto hay que sumar otra etapa, la del crédito. Hace unos días veía en CNN un reportaje sobre biotecnología en México, donde tienen las mismas dificultades, pues la exigencia de garantías se transforma en un escollo más para el emprendedor. Evidentemente son necesarias, pero el sistema es poco ágil, entonces, al pedir un préstamo en un banco se bloquean todas las garantías, aunque te sobre crédito. Ese es el problema más serio, donde la única acción relativamente coherente en este sentido ha sido el Fogape (Fondo de Garantía para la Pequeña Empresa), pero que tiene una operación muy limitada. Falta agilizar u optimizar esto en aquellas compañías que ya han agarrado cierto vuelo.

One Comment

  1. yo en vez de focaliazarme en los problemas que hay para emprender, me focalizaria en las facilidades que puedan existir.

    se mencionan en fondef y fondecyt…pero hay muchos más, son innumerables los fondos publicos del estado chileno u otras instituciones internacionales que REGALAN plata para innovar, emprender y etc.

    suele suceder que muchos de esos fondos a la hora de asignar recursos no tienen tantos proyectos que financiar, faltan postulantes…claro hay muchos proyectos que son rechazados, pero claramente faltan postulaciones.

    Por otro lado tener una empresa ahora es mucho mas facil que antes…inscribes en el conservador (www.CBRS.cl), y tienes un ticket electronico para chequear el estado, luego te lo envian a la casa…

    Tienes la boleta y factura electronica, una agrado a la hora de vender o hacer la declaración de impuestos…

    Está internet, tremenda plataforma de difusión, comercialización, etc,etc,etc…

    Yo considero que el que no emprende es por que no quiere…

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