Las recetas de Dan Bricklin

La foto Conferencia sobre Innovación impartida por Dan Bricklin pertenece a webestilo y está disponible en Flickr.
La gracia es que este particular programador estadounidense estuvo en Chile, precisamente, dictando una charla sobre el tema de innovación. Personalmente no pude ir a escucharlo a Valparaiso, pero lo entrevisté para Mouse.cl.
Si bien, conversamos básicamente sobre fenómenos de la industria del software, también se refirió al preoceso de la innovación, aprovechando de entregar algunas recetas.
- ¿Cómo ideaste VisiCalc, tu aplicación estrella?
La versión corta y más clásica es que estaba sentado en una clase en la Escuela de Administración de Empresas de Harvard y se me ocurrió la idea. Luego, produje el prototipo y entonces hice un arreglo de negocios para que alguien lo vendiera. Mi amigo Bob Fankston desarrolló finalmente el programa, primero para Apple II y luego para otros computadores.
Pero la historia larga tiene que ver con qué estábamos pensando en ese tiempo, qué estaba pasando, nos preguntábamos si nuestro background intelectual era apropiado para llevar a cabo la idea específica de una planilla de cálculo. También fue importante saber si ese momento era propicio para hacerlo.
Todo esto importa hoy en día, porque la gente que está intentando hacer cosas nuevas o innovando, necesita saber qué factores hacen que la innovación sea exitosa y eso se puede hacer revisando ejemplos anteriores, como VisiCalc.- Hace unos días, la revista Business 2.0 incluyó un sitio chileno entre los más innovadores del mundo, ¿habla esto de nuevas posibilidades para programadores de países como el nuestro?
Bueno, es cosa de mirar la historia. El origen de ICQ o Skype que vino de Estonia, la World Wide Web de Ginebra… Esto comprueba que se pueden crear productos de este tipo en cualquier lugar.
Con el uso de internet, la gente espera más de la tecnología en el sentido de emoción, de arte; y como un creador de programas, innovaciones, eres parte de esta tradición, de construir cosas que no existieron antes. La manera en que lo haces importa, la ejecución artística importa. Chile tiene una historia muy larga en ese sentido. Estuve en el Museo de Arte Precolombino y lo vi con mis ojos.
No tienes que ser una compañía grande para innovar, cuando yo empecé éramos dos chicos en un ático. Y hoy en día este modelo de creación sigue existiendo, las cosas que tú necesitas para aprender están en todas partes.
Lo que importa es que haya alguien que te anime a hacerlo, tiene que haber una cultura que de el espacio para experimentar. Una cultura que castiga el fracaso y que dice a la gente que no lo intente de nuevo, no es una espacio donde se van ha hacer este tipo de descubrimientos. Un ambiente que favorece la experimentación, que favorece los intentos a pesar de la posibilidad de fracaso, eso es lo que ayuda a tener éxito.
Obviamente, los recursos de una compañía grande pueden ser necesarios para continuar y para desarrollar la capacidad de un producto, pero siempre estas innovaciones empiezan por genios y hay que creer en ellos para poder desarrollarlos.
Una cosa más. Pocos países tienen el abanico de climas que tiene Chile. Estados Unidos los tiene -desde Texas y Florida, hasta Alaska- y este tipo de situación puede ofrecer una perspectiva diferente, porque cuando tienes tanta variedad de temperaturas, de climas es probable que eso te ayude a pensar en la posibilidad de desarrollar cosas para todo el mundo.
[...] La gracia de este comentario es que grafica claramente la castigadora cultura chilena frente a quienes se dan un porrazo cuando innovan o emprenden, un mal que necesariamente hay que erradicar según las recetas de expertos mundiales como Dan Briclkin, Marissa Meyer o Craig Barret, que anteriormente hemos ido registrando en este blog. [...]